Confucio dijo: “nada es importante para quien no tiene un objetivo”. Los objetivos formales proveen criterios de decisión que guían a las unidades de negocios y empleados de una organización hacia dimensiones y ámbitos de desempeño específicos. Esos mismos objetivos proveen las marcas de referencia o comparación (benchmarks) contra las cuales se puede evaluar el desempeño real.
Para ser útiles como criterios de decisión y como marcas de referencia evaluativas (benchmarks), los objetivos corporativos tienen que ser específicos y mensurables. Por consiguiente, cada objetivo contiene cuatro componentes:
- Una dimensión de desempeño o atributo de desempeño buscado
- Una medida o índice para evaluar el progreso
- Un objetivo o ámbito de faena a lograr
- Un espacio temporal en el que tiene que alcanzar el objetivo